De nuevo me encuentro en ese momento de planeación previo al despegue. Es una etapa que disfruto inmensamente. La última vez duró 2 años… 2 años de constante preparación, pensar, informarme, decidir… Esta vez es sólo un mes y medio. Y encima tiene el extra de que es como una mudanza, pues es un viaje sin retorno programado. Así que esta preparación incluye vender, embalar… volverse loca digamos…

1 mes y medio no alcanza para nada, pero ya me volví profesional en organizar viajes, contando obviamente con un poco de ayuda y teniendo que dormir un par de horas extra… Es mi forma de canalizar el estrés…
Es cierto, este no es un viaje convencional de 2 semanas de vacaciones al spa… parto al verano y tengo que llevar ropa de invierno… irracional… Pero ¡me encanta! Quizá a alguien le vengan bien estos consejos, quien sabe…
Tengo que llevar ropa para todas las temporadas pero tiene que entrar en mi mochila. Solución: ropa funcional, que se pueda combinar con todo, abrigada y liviana, en invierno es hora de ponerse toda la ropa de verano junta… quizá pareceré un payaso, pero ¡les aseguro que no tendré frío! No pongan la ropa de moda, la moda pasa en viajes largos. La ropa tiene que ser cómoda, funcional, resistente y bueno, si nos gusta mejor.
Respecto a llevar un botiquín, sí, es una buena idea, yo lo llevo siempre. No fomento la automedicación pero por un dolor de cabeza prefiero evitar ir al medico. Las cosas de higiene van siempre conmigo, llevar pañuelitos de papel es la solución ideal para entrar tranquila a cualquier baño público. Sólo tengan cuidado con cremas, dentífricos y líquidos, pues si se olvidan de dejarlos en su gran equipaje, deberán dejarlos antes de subir al avión.
Bueno, pero supongo que esto no es lo importante en este momento de la preparación, pero como tengo que embalar, bueh… como sea…
Más importante es organizarme mis vuelos y trenes y transportes. Lo mínimo, mi pasaje, ya está organizado. Bueno, es fácil, buscar la oferta y listo. Ahora el resto (no, no hay vuelos directos a donde quiero ir…) lo dejo en manos de otra persona pues el cerebro me va a explotar… ¡literalmente!
BUSQUEN OFERTAS. Existen miles, para todos los gustos. La crisis ha impuesto mejores precios especialmente en los vuelos. Ayer veía por 600 dólares se puede ir a Madrid desde la Argentina (con despegar.com). Si quieren cuidar el bolsillo busquen los momentos del año más económicos (es decir que hay que evitar absolutamente la alta temporada). A veces con los trenes también hay épocas más baratas. Aprovechar ofertas, descuentos y reducciones es lo que va a guiar nuestro viaje de aventura este 2009. No queda otra si queremos viajar con la crisis.
Bueno, hacer un presupuesto de gastos sería en este momento lo fundamental. Les recomiendo que lo pienses con cuidado y tengan siempre un colchón sobre el que caer. A mi se me hace fácil pues esta vez parto en 0… Pero ¿no es eso la aventura?
