Uno de mis libros favoritos en lo que respecta a viajes se llama Vagabonding. En otro momento les hablaré más de este interesante concepto que es una forma completamente única de viajar. Pero la pregunta que queremos responder hoy es…
¿Cuándo viajar?
Lo que hoy no estamos preguntando no es si viajamos en verano o en invierno, qué es más cómodo o recomendable. Seguro que de eso podrán informarse en su guía Lonely Planet o en alguno de los millones de sitios en internet ¿no?
Cuando aquí nos preguntamos cuándo viajar nos referimos al momento de tu vida en el que sientes que tienes que partir por la aventura, partir a descubrir el mundo y a descubrirse un mismo.
Una amiga siempre me dice que si escucha a alguien más decir que viajar a la India le cambió la vida porque logró encontrarse a si mismo, ¡ella va a explotar! En parte la entiendo, es casi un cliché tener una experiencia espiritual de reencontrarse a uno mismo en un viaje a la India. Yo creo que es más bien que la exigencia y el desafío de un viaje a la India (creo que no hay muchos otros destinos tan desafiantes para el viajero) les hizo darse cuenta, a estos nuevos hombres y mujeres que han visto la luz en si mismos, de sus propios límites y capacidades. Bueno, también hay muchos otros que lo dirán porque es lo que se espera de un viaje a la India ¿no? Una revelación y diarrea.
Pero volvemos a nuestro problema, cómo elegir el momento adecuado, ¿cuándo viajar?
Tenemos básicamente dos opciones: muchos tendrán excusas varias como el trabajo que nos da dos semanas al año, los niños que aun son pequeños, el dinero que no alcanza, el tiempo que no es bueno. Estoy seguro que podéis pensar en muchas más ¿verdad? estas personas saldrán de vacaciones pero raramente de viaje, podrán descubrir y coleccionar fotos de miles de destinos, pero nunca están libres de sus obligaciones. Me imagino que conocéis esa sensación al final de las vacaciones, de saber la pila de trabajo que nos espera en la oficina, ¿verdad?
La otra opción es eliminar todas las ataduras que tenemos y partir. Decidir cuándo puede resultar difícil y hasta aterrador, eso os lo puedo asegurar. ¿De qué vivir? ¿Cómo acostumbrarse a una cultura diferente? Las preguntas son miles y sólo unos pocos se arriesgan a responderlas con la práctica.
Lo siento, si estaban esperando que os diera una respuesta bien clara, no es el caso. Si les puedo dar pistas, pues es sobretodo un sentimiento, mis amigos lo llaman “itchy arse” (te pica la cola) y encuentro esta expresión bastante acertada. De todos modos creo que aún yo misma estoy descubriendo cuándo viajar para mi propia vida, a fin de cuentas en los últimos seis meses he cambiado de idea al menos 10 veces.
Y tu, ¿has alguna vez sentido ese enorme deseo de partir por el mundo en busca de la aventura?
