1.000.000 de sofás: vamos a surfear!
Couchsurfing es una idea, un proyecto, una utopía que se va haciendo realidad a pasos increíbles. Alojamiento gratuito. Esa es la base, pero las opciones son infinitas, revolucionando el mismo hecho de viajar. Así que hoy festejamos con un look completamente renovado del sitio el primer millón de usuarios y les contamos a todos de qué se trata.

Hace 2 años encontré este sitio web y me di cuenta inmediatamente que era lo que estaba buscando. Con un número de usuarios muchísimo menor, pero no por eso menos activos, empecé a familiarizarme con la idea de viajar quedándome en la casa de desconocidos, y también de recibir en mi casa otros viajeros. Desde el principio la idea de confiar en otra persona me atrajo, salir un poco de la tradicional desconfianza y resguardo que siempre existe y poder conocer a alguien, quizá sólo unos días, aprendiendo de un intercambio cultural que nada tiene que ver con el turismo, y ofreciendo lo que se puede o tiene (tiempo, sofá, una comida o un café).
Durante el 2008 tuve la ocasión de verme en varias ocasiones como host, compartiendo mi couch (sofá) con desconocidos, incorporando otros idiomas a mi vida diaria, probando comidas exóticas y deliciosas, y descubriendo que el mundo es mucho más pequeño de lo que parece. También tuve la ocasión de ser guest en muchos lugares diferentes mientras duro mi viaje. Quienes conocí, que me hospedaron o me llevaron de paseo o con quienes me junté a tomar un café, hoy los cuento a todos entre mis amigos. Pues así me recibieron, como si nos conociéramos de toda la vida, muchas veces llave en mano y absoluta libertad, otras veces enorme sonrisa y mil secretos de culturas que aprendí a ir haciendo mías.

Entre los miembros de Couchsurfing hay gente de todos los países (¡incluida la Antartida!). Las opciones de intercambio son infinitas: compartir un lugar para dormir, salir a pasear, hacer un tour por la ciudad, ir de fiesta, salir a tomar un café, invitar a una cena, hacer un intercambio de idiomas, o simplemente charlar. El sitio web es muy amigable, es fácil hacerse un perfil, buscar a otros usuarios en nuestras próximas destinaciones y ¡listo! Eso sí, pienses en completar bien su perfil, eso hará una gran diferencia, tanto para cuando quieran buscar como recibir.
¿Por qué Couchsurfing viene creciendo a pasos tan increíbles los últimos años? Viajar gratis suena tentador ¿no? Pero no es solamente eso, de hecho, yo diría que no es lo fundamental. Viajar con Couchsurfing impone una forma muy particular de movernos por el mundo: ya no importa la Torre Eiffel, el Coliseo o la Muralla China, sino la gente con la que nos encontremos. Ok. La Muralla China es fantástica, pero les puedo apostar que es mejor cuando nos cruzamos con otro miembro del sitio que nos cuenta anécdotas, detalles, o simplemente tradiciones y aspecto interesantes de su cultura… pero ahí está la cosa! No sólo nos cuenta esto, como vivimos con él por unos días tenemos la oportunidad de palpar esa realidad cultural que puede ser muy diferente a la nuestra.
Viajar de este modo es una elección personal que va a depender de nuestros guatos al viajar. Personalmente siempre valoré en mi como guest y en quienes hospedé, la capacidad de adaptarse: desde el sillón cuyos resortes nos llevamos clavados en la espalda como suvenir, hasta los horarios de con quien nos quedamos. Adaptarse a, a veces, tener poca privacidad, o estar incómodo… honestamente… las cosas buenas que recibimos, tanto quienes hospedan como quienes son hospedados, son mucho más trascendentales: amistad y confianza son las fundamentales, un contacto en un lugar que nos resulta desconocido, muchísimos consejos y, sobre todo, ¡diversión!
Imagen Couchsurfing.
Pronto un artículo sobre la seguridad de viajar con Couchsurfing y varias recomendaciones para que tu experiencia sea tan buena como la mía!

